{"id":1098,"date":"2025-10-06T14:28:48","date_gmt":"2025-10-06T12:28:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.moodbites.eu\/lesson\/5-gut-microbiome-and-mental-health\/"},"modified":"2025-12-03T12:25:10","modified_gmt":"2025-12-03T11:25:10","slug":"5-gut-microbiome-and-mental-health","status":"publish","type":"lesson","link":"https:\/\/www.moodbites.eu\/es\/lesson\/5-gut-microbiome-and-mental-health\/","title":{"rendered":"5. Microbioma intestinal y salud mental"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-cda2a7c5 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-d3a7669c\">\n<p>En esta lecci\u00f3n, nos centraremos en c\u00f3mo el microbioma intestinal afecta a los neurotransmisores y la salud mental. <br>Discutiremos cuatro neurotransmisores clave: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2714 Serotonina que regula el estado de \u00e1nimo y el sue\u00f1o. <br>\u2714 Dopamina, responsable de la motivaci\u00f3n y el placer. <br>\u2714 GABA, que tiene un efecto calmante y ayuda a controlar el estr\u00e9s. <br>\u2714 Glutamato, que influye en la memoria y la concentraci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, examinaremos cuatro trastornos de salud mental en los que el papel del microbioma es especialmente destacable: la esquizofrenia, la depresi\u00f3n, los trastornos de ansiedad y el autismo. <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-5476b476\"><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-0-color has-text-color\" style=\"font-size:28px\"><strong><em>\u00bfSab\u00edas que tu intestino y tu cerebro est\u00e1n conectados y se comunican constantemente entre s\u00ed?<\/em> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta conexi\u00f3n se denomina eje intestino-cerebro y funciona de diversas maneras: a trav\u00e9s de los nervios, el sistema inmunitario y las sustancias qu\u00edmicas producidas por las bacterias intestinales. Uno de los componentes m\u00e1s importantes de este eje es el nervio vago, que funciona como una \u00abautopista de la informaci\u00f3n\u00bb, transmitiendo se\u00f1ales entre el intestino y el cerebro.  <\/p>\n\n\n\n<p>El intestino y el cerebro tambi\u00e9n influyen en el sistema inmunitario. Las bacterias intestinales ayudan a regular la funci\u00f3n inmunitaria, lo que a su vez puede afectar la actividad cerebral. Adem\u00e1s, ciertos compuestos qu\u00edmicos, como los \u00e1cidos grasos de cadena corta (AGCC) y los neurotransmisores, son producidos por los microbios intestinales y tienen un impacto directo en el estado de \u00e1nimo y las funciones cognitivas (Mhanna et al., 2024).   <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-text-align-center has-ast-global-color-1-color has-ast-global-color-5-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--40);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\"><strong><strong>ACTIVIDAD INTERACTIVA<\/strong> 19<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"h5p-iframe-wrapper\"><iframe id=\"h5p-iframe-112\" class=\"h5p-iframe\" data-content-id=\"112\" style=\"height:1px\" src=\"about:blank\" frameBorder=\"0\" scrolling=\"no\" title=\"EJERCICIO 19 -MODULO 2\"><\/iframe><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-separator uagb-block-eaaf612a wp-block-uagb-separator--icon\"><div class=\"wp-block-uagb-separator__inner\" style=\"--my-background-image:\"><div class=\"wp-block-uagb-separator-element\"><svg xmlns=\"https:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 576 512\"><path d=\"M381.2 150.3L524.9 171.5C536.8 173.2 546.8 181.6 550.6 193.1C554.4 204.7 551.3 217.3 542.7 225.9L438.5 328.1L463.1 474.7C465.1 486.7 460.2 498.9 450.2 506C440.3 513.1 427.2 514 416.5 508.3L288.1 439.8L159.8 508.3C149 514 135.9 513.1 126 506C116.1 498.9 111.1 486.7 113.2 474.7L137.8 328.1L33.58 225.9C24.97 217.3 21.91 204.7 25.69 193.1C29.46 181.6 39.43 173.2 51.42 171.5L195 150.3L259.4 17.97C264.7 6.954 275.9-.0391 288.1-.0391C300.4-.0391 311.6 6.954 316.9 17.97L381.2 150.3z\"><\/path><\/svg><\/div><\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-0-color has-text-color\" style=\"font-size:28px\"><strong><em>\u00bfC\u00f3mo afectan los desequilibrios del microbioma intestinal a la salud mental?<\/em> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br>Las investigaciones demuestran que las alteraciones en la composici\u00f3n del microbioma intestinal pueden contribuir al desarrollo de diversos trastornos mentales, como la depresi\u00f3n, la ansiedad, el autismo y la esquizofrenia. Estudios en animales han demostrado que los cambios en el microbioma intestinal pueden influir en el comportamiento y las emociones. Los cient\u00edficos est\u00e1n explorando si mejorar la composici\u00f3n del microbioma podr\u00eda ayudar a tratar estas afecciones (Mhanna et al., 2024).   <\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez hay m\u00e1s evidencia de que un intestino sano favorece la salud mental. Se est\u00e1n probi\u00f3ticos, prebi\u00f3ticos, trasplante de microbioma fecal (TMF) e intervenciones diet\u00e9ticas adecuadas para mejorar la funci\u00f3n cerebral. Por ejemplo, estudios de Kang et al. revelaron que los ni\u00f1os con autismo que recibieron terapia probi\u00f3tica mostraron mejoras tanto en la funci\u00f3n intestinal como en el comportamiento, y estos efectos persistieron incluso dos a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar el tratamiento (Mhanna et al., 2024).   <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-0cf7ee55 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-f9dd71ba\">\n<p class=\"has-ast-global-color-0-color has-text-color\" style=\"font-size:28px\"><strong><em>\u00bfQu\u00e9 es la disbiosis intestinal?<\/em> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un cuerpo sano, el microbioma intestinal se encuentra en equilibrio, un estado conocido como eubiosis. En esta condici\u00f3n, las bacterias favorecen la digesti\u00f3n, protegen contra infecciones y ayudan a regular la funci\u00f3n inmunitaria. Sin embargo, cuando este equilibrio se altera, se produce una afecci\u00f3n llamada disbiosis, es decir, una composici\u00f3n anormal del microbioma intestinal. Esto puede provocar diversos problemas de salud, entre ellos:    <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aumento de la permeabilidad intestinal (com\u00fanmente conocido como \u201cintestino permeable\u201d), <\/li>\n\n\n\n<li>Inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica, <\/li>\n\n\n\n<li>Da\u00f1o a la barrera hematoencef\u00e1lica, que permite que sustancias nocivas lleguen al cerebro (Mhanna et al., 2024). <\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-22e15575\">\n<p>Los investigadores han descubierto que la disbiosis intestinal puede estar relacionada con numerosas enfermedades, como la diabetes, la obesidad, el asma y trastornos de los sistemas digestivo, cardiovascular y nervioso. Adem\u00e1s, cada vez hay m\u00e1s evidencia que demuestra que las personas que sufren depresi\u00f3n, autismo, ansiedad o esquizofrenia tambi\u00e9n suelen experimentar problemas gastrointestinales. Sin embargo, a\u00fan no est\u00e1 claro c\u00f3mo los cambios en el microbioma contribuyen al desarrollo de estas afecciones (Mhanna et al., 2024).   <\/p>\n\n\n\n<p>El microbioma intestinal sigue siendo un campo fascinante y muy estudiado que podr\u00eda ayudarnos a comprender c\u00f3mo apoyar la salud mental mediante el cuidado intestinal. Los cient\u00edficos enfatizan cada vez m\u00e1s que la salud intestinal desempe\u00f1a un papel clave en la funci\u00f3n cerebral, la regulaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo y el rendimiento cognitivo (Puri et al., 2023).  <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-8713540e\"><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#e4493e;font-size:28px\"><strong>5.1.  <strong>\u00bfC\u00f3mo se comunican el intestino y el cerebro?<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El intestino y el cerebro se comunican a trav\u00e9s de varios mecanismos principales:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-f1e1d145 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-2f8490a3\">\n<p><strong>Nervio vago<\/strong>: es la v\u00eda principal que conecta el intestino con el cerebro. Transmite se\u00f1ales sobre el estado del sistema digestivo e influye en el estado de \u00e1nimo y las respuestas emocionales. Estudios han demostrado que estimular el nervio vago puede reducir los s\u00edntomas de depresi\u00f3n y ansiedad (Puri et al., 2023). Las c\u00e9lulas neur\u00f3podas, un tipo de c\u00e9lula enteroendocrina especializada, desempe\u00f1an un papel clave en la r\u00e1pida transmisi\u00f3n de se\u00f1ales al cerebro mediante glutamato. Esto permite que el cuerpo responda casi instant\u00e1neamente a los est\u00edmulos intestinales (Chen et al., 2021).     <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-ac39f61d\">\n<p><strong>Sistema hormonal:<\/strong> el microbioma intestinal influye en la producci\u00f3n de hormonas como el cortisol (la hormona del estr\u00e9s), as\u00ed como la grelina y la leptina, que regulan el hambre y la saciedad (Puri et al., 2023). Ciertas bacterias intestinales tambi\u00e9n afectan los niveles de serotonina al regular la v\u00eda metab\u00f3lica del tript\u00f3fano. El consumo de ciertas cepas bacterianas puede aumentar la producci\u00f3n de serotonina al activar la enzima tript\u00f3fano hidroxilasa 1 (TPH1) en las c\u00e9lulas enterocromafines (Chen et al., 2021).   <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-20e92d37\">\n<p><strong>Sistema inmunitario<\/strong>: las bacterias intestinales modulan las respuestas inflamatorias del organismo, lo que puede influir en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas y trastornos del estado de \u00e1nimo (Puri et al., 2023). El microbioma intestinal puede activar el sistema inmunitario a trav\u00e9s de lipopolisac\u00e1ridos (LPS), lo que provoca una mayor permeabilidad de la barrera hematoencef\u00e1lica y un aumento de la inflamaci\u00f3n en el sistema nervioso central (Chen et al., 2021).  <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-c05f66c9\">\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Producci\u00f3n de neurotransmisores<\/strong>: las bacterias intestinales producen sustancias qu\u00edmicas esenciales para la funci\u00f3n cerebral, como: <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Serotonina, conocida como la \u00abhormona de la felicidad\u00bb, se produce aproximadamente el 90 % en el intestino (Puri et al., 2023). Su s\u00edntesis puede ser estimulada por especies de Clostridia mediante la liberaci\u00f3n de metabolitos espec\u00edficos (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Dopamina: responsable de la motivaci\u00f3n y la sensaci\u00f3n de recompensa (Puri et al., 2023). Las bacterias Staphylococcus pueden convertir el precursor L-DOPA en dopamina mediante la enzima descarboxilasa de amino\u00e1cidos arom\u00e1ticos (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li>GABA: influye en los niveles de estr\u00e9s y la relajaci\u00f3n (Puri et al., 2023). Su producci\u00f3n en el intestino es apoyada por bacterias como Bifidobacterium, Parabacteroides y Eubacterium (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La comunicaci\u00f3n deteriorada entre el intestino y el cerebro<\/strong> puede provocar problemas de concentraci\u00f3n, depresi\u00f3n e incluso enfermedades neurodegenerativas (Puri et al., 2023). <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-text-align-center has-ast-global-color-1-color has-ast-global-color-5-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--40);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\"><strong><strong>ACTIVIDAD INTERACTIVA<\/strong> 20<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"h5p-iframe-wrapper\"><iframe id=\"h5p-iframe-113\" class=\"h5p-iframe\" data-content-id=\"113\" style=\"height:1px\" src=\"about:blank\" frameBorder=\"0\" scrolling=\"no\" title=\"EJERCICIO 20- MODULO 2\"><\/iframe><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-separator uagb-block-52244dbd wp-block-uagb-separator--icon\"><div class=\"wp-block-uagb-separator__inner\" style=\"--my-background-image:\"><div class=\"wp-block-uagb-separator-element\"><svg xmlns=\"https:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 576 512\"><path d=\"M381.2 150.3L524.9 171.5C536.8 173.2 546.8 181.6 550.6 193.1C554.4 204.7 551.3 217.3 542.7 225.9L438.5 328.1L463.1 474.7C465.1 486.7 460.2 498.9 450.2 506C440.3 513.1 427.2 514 416.5 508.3L288.1 439.8L159.8 508.3C149 514 135.9 513.1 126 506C116.1 498.9 111.1 486.7 113.2 474.7L137.8 328.1L33.58 225.9C24.97 217.3 21.91 204.7 25.69 193.1C29.46 181.6 39.43 173.2 51.42 171.5L195 150.3L259.4 17.97C264.7 6.954 275.9-.0391 288.1-.0391C300.4-.0391 311.6 6.954 316.9 17.97L381.2 150.3z\"><\/path><\/svg><\/div><\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#e4493e;font-size:28px\"><strong>5.2.  <strong><strong>El microbioma intestinal y su papel en la funci\u00f3n cerebral<\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El microbioma se refiere a los miles de millones de bacterias que residen en nuestros intestinos. Estos microorganismos desempe\u00f1an un papel clave en:  <\/p>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Producci\u00f3n de neurotransmisores: ciertas bacterias (p. ej., <em>Lactobacillus y Bifidobacterium<\/em>) producen serotonina, mientras que <em>Bacillus<\/em> produce dopamina. No solo sintetizan neurotransmisores, sino que tambi\u00e9n regulan su transporte al cerebro. Un ejemplo es la triptamina, producida por <em>Clostridium sporogenes<\/em> y <em>Ruminococcus gnavus<\/em>, que estimula la liberaci\u00f3n de serotonina en el intestino y afecta indirectamente al sistema nervioso (Chen et al., 2021).   <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Protecci\u00f3n contra la inflamaci\u00f3n: las bacterias beneficiosas reducen el estr\u00e9s oxidativo y ayudan a combatir las enfermedades neurodegenerativas. En particular, los \u00e1cidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, pueden reducir la neuroinflamaci\u00f3n al actuar sobre las c\u00e9lulas microgliales y fortalecer la barrera hematoencef\u00e1lica (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Regulaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo: los desequilibrios del microbioma pueden provocar ansiedad y depresi\u00f3n. Las investigaciones demuestran que el microbioma afecta los niveles de GABA en el cerebro. <em>Bifidobacterium <\/em>y<em> Lactobacillus<\/em> sintetizan GABA, que modula la excitabilidad neuronal y tiene un efecto calmante (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Regulaci\u00f3n del estr\u00e9s: las bacterias intestinales pueden reducir los niveles de cortisol, lo que reduce el riesgo de depresi\u00f3n y trastornos de ansiedad. Ciertas bacterias, como<em> Bacteroides fragilis<\/em>, desempe\u00f1an un papel crucial en el equilibrio de la respuesta del cuerpo al estr\u00e9s mediante la modulaci\u00f3n de los receptores GABA\u00e9rgicos en el intestino (Chen et al., 2021).  <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-d8ba5f16 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#e4493e;font-size:28px\"><strong>5.3. Alteraciones del microbioma en la esquizofrenia, la depresi\u00f3n y los trastornos de ansiedad<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-749d7908\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-2ba334c0\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-02c2c9f2\">\n<p>Los estudios muestran que las personas con esquizofrenia, depresi\u00f3n y trastornos de ansiedad tienen una composici\u00f3n de bacterias intestinales diferente en comparaci\u00f3n con las personas sanas. <br>Las alteraciones del microbioma intestinal pueden afectar la funci\u00f3n cerebral a trav\u00e9s de la producci\u00f3n de neurotransmisores, la inflamaci\u00f3n y la integridad de la barrera hematoencef\u00e1lica. Los investigadores han descubierto que ciertas cepas bacterianas son m\u00e1s prevalentes en personas con estas afecciones, mientras que otras son menos comunes.  <\/p>\n\n\n\n<p>La siguiente tabla presenta los cambios m\u00e1s significativos en el microbioma intestinal observados en pacientes con esquizofrenia, depresi\u00f3n y trastornos de ansiedad (Mhanna et al., 2024). <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Tabla<\/strong>: Alteraciones del microbioma en trastornos mentales. Basado en Mhanna et al. (2024).  <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-ast-global-color-7-background-color has-background has-border-color has-ast-global-color-4-border-color has-fixed-layout\" style=\"border-width:2px\"><thead><tr><th> Trastorno <\/th><th>Aument\u00f3 <\/th><th>Disminuy\u00f3 <\/th><th>Impacto en la salud mental <\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td>Squizofrenia <\/td><td><em>Enterococcus faecium, Lactobacillus fermentum, Cronobacter sakazakii, Alkaliphilus oremlandii<\/em> <\/td><td><em>Ruminococcus, Roseburia<\/em> <\/td><td>Reducci\u00f3n de la producci\u00f3n de neurotransmisores (p. ej., GABA, serotonina), aumento de la inflamaci\u00f3n, mayor permeabilidad de la barrera hematoencef\u00e1lica. <\/td><\/tr><tr><td>Depresi\u00f3n <\/td><td><em>Bacteroides, Alistipes, Oscillibacter<\/em> <\/td><td><em>Faecalibacterium, Coprococcus, Bifidobacterium<\/em> <\/td><td>Aumento de la producci\u00f3n de citocinas proinflamatorias, disminuci\u00f3n de SCFA, niveles m\u00e1s bajos de serotonina. <\/td><\/tr><tr><td>Des\u00f3rdenes de ansiedad <\/td><td><em>Escherichia\/Shigella, Enterobacteriaceae, Bacteroides<\/em> <\/td><td><em>Prevotella, Lachnospiraceae, Ruminococcaceae<\/em> <\/td><td>Inflamaci\u00f3n elevada, producci\u00f3n reducida de neurotransmisores calmantes (p. ej., GABA), niveles elevados de cortisol. <\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>El microbioma intestinal puede tener un impacto significativo en la funci\u00f3n cerebral y el desarrollo de trastornos mentales. En personas con esquizofrenia, depresi\u00f3n y trastornos de ansiedad, se altera el equilibrio entre las bacterias intestinales beneficiosas y perjudiciales. Este desequilibrio puede provocar inflamaci\u00f3n, disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n de neurotransmisores y debilitamiento de la barrera hematoencef\u00e1lica. Investigaciones futuras podr\u00edan contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos para mejorar la salud mental mediante la regulaci\u00f3n del microbioma intestinal.    <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tabla<\/strong>: \u00bfQu\u00e9 deben saber los pacientes sobre el microbioma intestinal? <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-ast-global-color-7-background-color has-background has-border-color has-ast-global-color-4-border-color has-fixed-layout\" style=\"border-width:2px\"><thead><tr><th>Recuerda decir a tu paciente <\/th><th>Por que es importante <\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td>Intestino sano = mejor estado de \u00e1nimo y menos ansiedad. <\/td><td>El microbioma intestinal produce neurotransmisores como la serotonina y el GABA, que afectan el bienestar emocional. <\/td><\/tr><tr><td>Evite el exceso de alimentos procesados \u200b\u200by az\u00facar. <\/td><td>Los alimentos altamente procesados \u200b\u200bpueden aumentar la inflamaci\u00f3n intestinal y afectar negativamente el microbioma. <\/td><\/tr><tr><td>Incluya probi\u00f3ticos y prebi\u00f3ticos en la dieta. <\/td><td>Los probi\u00f3ticos (yogur, k\u00e9fir, verduras fermentadas) y los prebi\u00f3ticos (fibra vegetal) ayudan a restaurar y nutrir las bacterias intestinales saludables. <\/td><\/tr><tr><td>Duerma lo suficiente y con regularidad. <\/td><td>La falta de sue\u00f1o altera el equilibrio del microbioma intestinal y aumenta los niveles de estr\u00e9s. <\/td><\/tr><tr><td>Controle el estr\u00e9s cr\u00f3nico: encuentre formas de relajarse. <\/td><td>El estr\u00e9s debilita el microbioma y aumenta el cortisol, lo que puede empeorar los s\u00edntomas de depresi\u00f3n y ansiedad. <\/td><\/tr><tr><td>Mantente f\u00edsicamente activa\/o. <\/td><td>El ejercicio regular favorece un microbioma intestinal saludable y ayuda a regular los niveles de neurotransmisores. <\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#e4493e;font-size:28px\"><strong>5.4.  <strong><strong><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta la dieta al microbioma y al cerebro?<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra dieta tiene un gran impacto en la salud intestinal y, por lo tanto, en la funci\u00f3n cerebral. Una dieta saludable puede mejorar la memoria, la concentraci\u00f3n y el estado de \u00e1nimo. Lo que comemos influye en las bacterias intestinales y, a su vez, estas bacterias pueden afectar nuestro estado de \u00e1nimo y nuestra salud mental.  <strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-0c657298 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-4c748184\">\n<p><strong>Bueno para el intestino y el cerebro:<\/strong><br>\u2705 Fibra (verduras, frutas, productos integrales): favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas.<br>\u2705 Probi\u00f3ticos (yogur, k\u00e9fir, alimentos fermentados): aportan bacterias intestinales beneficiosas.<br>\u2705 Prebi\u00f3ticos (ajo, cebolla, pl\u00e1tano): nutren las bacterias probi\u00f3ticas y mejoran el microbioma intestinal.<br>\u2705 \u00c1cidos grasos omega-3 (pescado, semillas de lino): protegen las neuronas y mejoran la memoria. <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-f0c77fdb\">\n<p>Efectos negativos en el intestino y el cerebro (en exceso):<br>\ud83d\udeab Az\u00facares simples y alimentos procesados: alteran el equilibrio del microbioma y pueden promover la inflamaci\u00f3n.<br>\ud83d\udeab Grasas trans: deterioran la funci\u00f3n cognitiva y aumentan el riesgo de depresi\u00f3n.<br>\ud83d\udeab Consumo excesivo de alcohol: da\u00f1a el microbioma intestinal y afecta negativamente la memoria (Puri et al., 2023). <\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Un microbioma intestinal desequilibrado puede conducir a una mayor producci\u00f3n de citocinas proinflamatorias, que afectan negativamente la funci\u00f3n cerebral y aceleran los procesos neurodegenerativos. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Intestino sano = cerebro sano! <\/strong><br>El eje intestino-cerebro juega un papel clave en la memoria, el estado de \u00e1nimo y la concentraci\u00f3n, y mantener un microbioma intestinal equilibrado puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas. <br>\u00a1Una dieta rica en fibra, probi\u00f3ticos y grasas saludables es la mejor manera de apoyar tanto el sistema digestivo como el nervioso! <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-background has-border-color has-ast-global-color-4-border-color has-fixed-layout\" style=\"background-color:#e9f3d9;border-width:2px\"><tbody><tr><td><strong>Referencias<\/strong>  <\/td><\/tr><tr><td>Briguglio, M., Dell\u2019Osso, B., Panzica, G., Malgaroli, A., Banfi, G., Zanaboni Dina, C., Galentino, R., y Porta, M. (2018). Neurotransmisores diet\u00e9ticos: una revisi\u00f3n narrativa sobre el conocimiento actual. Nutrients, 10(5), 591. https:\/\/doi.org\/10.3390\/nu10050591 Mhanna, A., Martini, N., Hmaydoosh, G., Hamwi, G., Jarjanazi, M., Zaifah, G., Kazzazo, R., Haji Mohamad, A., y Alshehabi, Z. (2024). La correlaci\u00f3n entre el microbioma intestinal y los neurotransmisores y los trastornos mentales: una revisi\u00f3n narrativa. Medicine (Baltimore), 103(5), e37114. Puri, S., Shaheen, M. y Grover, B. (2023). Nutrici\u00f3n y salud cognitiva: un enfoque del ciclo de vida. Frontiers in Public Health, 11, 1023907. Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.          (2019). Reducci\u00f3n del riesgo de deterioro cognitivo y demencia: directrices de la OMS. Ginebra: Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.  <\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"sensei-block-wrapper\">\n<div class=\"wp-block-sensei-lms-lesson-actions\"><div class=\"sensei-buttons-container\">\n\n\n\n\n\n\n\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_uag_custom_page_level_css":"","_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_initial_content":"","_new_post":false,"footnotes":"","_quiz_has_questions":false,"_lesson_complexity":"easy","_lesson_length":10,"_lesson_course":1078,"_lesson_preview":""},"lesson-tag":[],"class_list":["post-1098","lesson","type-lesson","status-publish","hentry","module-modulo-2","post"],"aioseo_notices":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>5. 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